Recepción de la Expedición Galápagos-Coco

La Expedición Galápagos-Coco se llevó a cabo con la participación de un equipo interinstitucional de lujo, con miembros de MigraMar, de la plataforma PACIFICO, del Centro de Investigación en Ciencias del Mar y Limnología (CIMAR) de la Universidad de Costa Rica, las autoridades del Parque Nacional Galápagos y del Parque Nacional Isla del Coco, dos Sitios Patrimonio Mundial de la Humanidad de excepcional belleza e fundamental importancia ecológica en el paisaje marino de nuestra extraordinaria región.

De parte de MigraMar nos encantó compartir esta expedición con colegas y amigos! Hace años, Todd Steiner, uno de nuestros fundadores, acuño el termino MigraVía para describir los espacios en los cuales grandes depredadores marinos migran en el Pacífico Este, y desde hace una década, MigraMar, por medio de su red de 20 investigadores e investigadoras ha invertido más de cinco millones de dólares en investigación biológica de punta. Hoy día, las MigraVías entre Costa Rica, Ecuador, Panamá, Colombia, Perú, Chile, México y los Estados Unidos y a lo largo de las costas de Centro y Sur América se han convertido en uno de los proyectos de conservación más ambicioso en el hemisferio.

La expedición Galápagos-Coco representó una excelente oportunidad de conocer más sobre la MigraVía Cocos-Galápagos, la cual se ubica a lo largo de la cordillera volcánica del Coco y donde se concentra una importante actividad marina migratoria que MigraMar ha ido documentando y desvelando. Si bien MigraMar ha marcado cienes de organismos en Galápagos y en Coco con marcas acústicas y satelitales, no habíamos tenido la posibilidad de navegar la extensión del corredor marino entre ambas áreas protegidas. Sabemos que las especies de depredadores grandes que hemos marcado migran entre ambos sitios, pero aún no tenemos toda la información necesaria para documentar con precisión el uso que hacen de la MigraVía y se requiere de más investigación.

Una meta importante que nos fijamos para esta expedición consistía en evaluar la importancia ecológica de los montes submarinos a lo largo de la MigraVía Coco-Galápagos. Sabíamos que varias especies pelágicas, como el tiburón martillo, siguen la estructura magnética de la cordillera volcánica y de los montes submarinos para ubicarse espacialmente y movilizarse entre sitios de agregación y alimentación. Esto es lo que precisamente la expedición reveló de forma rápida, gracias a la aplicación de metodologías de registro audiovisual con cámaras remotas sub-marinas con carnada (bajo la dirección del CIMAR de la Universidad de Costa Rica). Las cámaras sub-acuáticas desplegadas por el equipo internacional de investigadores revelaron la diversidad de grandes depredadores en los montes submarinos a lo largo de la MigraVía Coco-Galápagos. Durante la expedición, 17 especies de grandes depredadores han sido registradas, incluyendo el tiburón martillo, el tiburón zorro, y el pez vela. Estos montes submarinos desbordan de vida, con presencia de grandes migratorios pelágicos, y deben de ser protegidos.

En conclusión, la Expedición Galápagos-Coco resaltó la importancia fundamental de la MigraVía Coco-Galápagos, la cual se ubica a lo largo de la cordillera volcánica del Coco y donde se concentra una importante actividad marina migratoria. En este sentido, MigraMar felicita a las autoridades de Ecuador y Costa Rica por la firma del Convenio Marco de Cooperación entre la Dirección del Parque Nacional Galápagos y el Sistema Nacional de Áreas de Conservación de Costa Rica, ente rector del Parque Nacional Isla del Coco, para colaborar en iniciativas conjuntas de fortalecimiento de la conservación de ambas Áreas Marinas Protegidas, la investigación, trabajo con especies migratorias y acciones de control y vigilancia en la región, entre otras. Se trata de un primer paso hacia la necesaria gestión transfronteriza de los recursos biológicos marinos. Nuestros gobiernos siguen contando, como siempre, con la colaboración técnica y la asesoría científica de MigraMar.

Proteger esta MigraVía con la declaratoria de nuevas áreas protegidas y la ampliación de las áreas protegidas existentes, no solamente es una opción para Costa Rica y Ecuador para alcanzar sus metas de conservación marina, sino que constituye una necesidad ineludible para recuperar y mantener las poblaciones de especies marinas migratorias que permiten regular los ecosistemas marinos, garantizar su funcionalidad a perpetuidad y contribuir al bienestar de las poblaciones insulares y costeras de la región.

MigraMar agradece a PACÍFICO – Asociación Costa Rica por Siempre (especialmente Carlos Manuel Chacón y Zdenka Piskulich) por organizar esta expedición y gestionar los fondos necesarios para esta exitosa empresa, a la Fundación Waitt, el Shark Conservation Fund y el Helmsley Charitable Trust por proveer los fondos, a la Fundación Waitt por poner a disposición el Plan B, a toda la tripulación del Plan B por su amabilidad, gran trato y profesionalismo, así como al CIMAR-UCR, especialmente a Mario Espinoza y Marta Cambra que lideraron el esfuerzo de monitoreo mediante BRUVs, a las autoridades del Parque Nacional Galápagos y del Parque Nacional Isla del Coco, y a las demás instituciones que apadrinaron a esta expedición facilitando logística, contactos y permisos de investigación, como el Galapagos Science Center en San Cristobal de la Universidad San Francisco de Quito.

Esperamos que esta expedición sea la primera de una serie de colaboraciones entre nuestras instituciones, y que podamos soñar con más expediciones similares en la MigraVía Coiba-Malpelo entre Panamá y Colombia, en Revillagigedo y el Golfo de California, hacia al atolón de Clipperton y en Perú y Chile.